El estrés hídrico afecta ya a más de la mitad de México, obligando a empresas como Rotoplas a impulsar una gestión integral. La eficiencia operativa y el cumplimiento de criterios ESG son hoy los nuevos ejes de competitividad frente a la escasez del recurso.
CIUDAD DE MÉXICO, 18 DE MARZO DE 2026. — El panorama del agua en el país ha dado un giro drástico: lo que antes se leía en informes de ecología, hoy encabeza las juntas de consejo. En este contexto, la Rotoplas entiende que la crisis hídrica ya no es una hipótesis lejana, sino un factor que redefine la operación diaria en todo el territorio nacional, donde la disponibilidad del recurso ya no puede darse por sentada.
Más allá del ahorro: la gestión del agua como motor de competitividad para las empresas en México
Asimismo, la industria consume aproximadamente el 14% del agua concesionada en el país, enfrentando un escenario donde entre el 30% y 40% del suministro potable se pierde en fugas.
Por consiguiente, entidades como Rotoplas Servicio de Agua proponen modelos integrales que utilizan tecnología y monitoreo constante para garantizar el suministro y optimizar cada gota dentro de las organizaciones.
De igual forma, el cumplimiento de los criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) ha pasado de ser un diferenciador a un requisito indispensable para atraer inversiones y mantener la reputación corporativa.
Por otra parte, las empresas están adoptando estrategias de economía circular y captación pluvial para mitigar riesgos operativos y responder a un escrutinio público cada vez más severo sobre el uso de recursos naturales.
“La gestión hídrica ya no puede postergarse. Para las empresas en México, su capacidad de operar, crecer y mantenerse competitivas dependerá de cómo enfrenten hoy la escasez de uno de sus recursos más críticos”.— Estratega de Sostenibilidad, Dirección de Comunicación de Rotoplas.

Hacia un futuro resiliente: el impacto de la Agenda 2030 y la innovación tecnológica
Finalmente, en el marco del Día Mundial del Agua, queda claro que la resiliencia de las ciudades y sectores como la manufactura depende de una colaboración estrecha entre el sector público y privado.
En conclusión, integrar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU en el corazón del negocio no solo protege el medio ambiente, sino que asegura la viabilidad económica de México a largo plazo.




