Movilidad humana y desarrollo sostenible

La organización Ayuda en Acción participa en el foro de las Naciones Unidas para defender la movilidad humana como motor de desarrollo, proponiendo regularizaciones estables frente a las políticas restrictivas y el impacto de la migración climática en Latinoamérica.

CIUDAD DE MÉXICO, 14 DE MAYO DE 2026. — En un momento donde más de 281 millones de personas viven como migrantes, la organización Ayuda en Acción ha tomado la palabra en la sede de la ONU durante el Foro de Examen de la Migración Internacional (FEMI). El objetivo es claro: Ayuda en Acción impulsa en la ONU políticas inclusivas que dejen de ver el movimiento de personas como una amenaza y empiecen a gestionarlo como una oportunidad histórica de crecimiento económico y justicia social.

Regularización migratoria: más que un trámite, un motor de derechos humanos

Asimismo, la entidad alertó que el 30% de la población migrante en la región sigue en situación irregular. Por consiguiente, el endurecimiento de las leyes solo logra invisibilizar aportes económicos vitales para los países de acogida.

De igual forma, se subrayó que las barreras administrativas impiden una integración real en los mercados laborales. Por otra parte, la organización insiste en desmontar el mito del “efecto llamada” para centrarse en soluciones dignas.

“Regularizar no es un simple trámite administrativo; es devolver derechos. Debemos entender que la regularización no aumenta los flujos migratorios, sino que los ordena, permitiendo maximizar la contribución de estas personas a sus sociedades de acogida”.— Pablo Uribe, responsable de Migraciones de Ayuda en Acción.

Ayuda en Acción Foro FEMI ONU
Representantes de Ayuda en Acción lideran el diálogo sobre movilidad climática y retornos dignos en el foro global de las Naciones Unidas

Impacto climático y el derecho a un retorno digno en Latinoamérica

Finalmente, Ayuda en Acción puso el foco en la “inmovilidad forzada” que sufren quienes pierden su entorno por la degradación ambiental. En conclusión, la gobernanza migratoria del futuro debe proteger de forma interseccional a la infancia y a las mujeres.