Una brecha del 40% en la integración de migrantes en México fue expuesta por el nuevo estudio de la organización RacismoMX, evidenciando graves barreras de acceso a empleo, vivienda y salud debido a prejuicios raciales y trabas de tipo institucional.
CIUDAD DE MÉXICO, 20 DE AGOSTO DE 2026. — Un entorno marcado por la discriminación y la falta de datos oficiales sigue frenando el desarrollo de miles de familias. Las barreras estructurales no solo limitan el acceso al trabajo formal o a la atención médica, sino que profundizan una marcada brecha del 40% en la integración de migrantes en México según las mediciones recientes de la organización RacismoMX.
Discriminación laboral y vulnerabilidad en materia de seguridad
De igual forma, la exclusión se refleja de manera tajante en el ámbito del empleo, donde las personas desplazadas reportan una negación laboral cuatro veces mayor que la población local. Además, los índices de seguridad resultan alarmantes: el 6.66% de los decesos de personas nacidas en el extranjero corresponden a homicidios, duplicando la proporción observada en nacionales.
“Los procesos de integración dependen, en igual o mayor medida, de la sociedad de acogida y de las condiciones que ofrece a quienes llegan. La población en movilidad no es un grupo homogéneo y la integración comprende también derechos políticos y culturales”.— José Antonio Aguilar, Director de RacismoMX.
Propuestas urgentes para afianzar los derechos humanos
Por otra parte, la falta de apertura en servicios financieros y la discriminación en los planteles educativos deterioran la calidad de vida de las comunidades desplazadas. Esta situación se agrava por narrativas públicas que criminalizan a las personas en tránsito.
En conclusión, la organización RacismoMX, en conjunto con Hispanics in Philanthropy, propone incorporar variables de movilidad en los censos nacionales, fortalecer a la COMAR y agilizar los procesos de regularización migratoria.




