La iniciativa “Enmochílate 2026” benefició a 11,000 estudiantes de educación básica en 15 estados mexicanos, mediante una alianza estratégica con el DIF y organizaciones locales para mitigar la brecha económica en el regreso a clases.
CIUDAD DE MÉXICO, 26 DE JUNIO DE 2026. — El inicio del ciclo escolar representa una presión financiera considerable para las familias en situación vulnerable, donde la Fundación CIMA x Ti ha intervenido mediante su programa Enmochílate 2026. Esta acción permitió la entrega de 11,000 mochilas nuevas, buscando aliviar el costo de los útiles escolares y fomentar el compromiso con la educación en diversas regiones del país.
Un esfuerzo conjunto por la equidad educativa
Asimismo, la expansión del programa alcanzó a comunidades en estados como Chihuahua, Sonora, Querétaro y Veracruz, entre otros. Para garantizar que el apoyo llegara efectivamente a quienes más lo necesitan, la organización articuló una red logística coordinada con los sistemas DIF municipales y estatales, sumando la experiencia operativa de organizaciones de la sociedad civil local.
Por consiguiente, la labor busca derribar barreras económicas que limitan el desarrollo de la niñez, posicionando a la educación como el motor principal de movilidad social en México.
“El verdadero desarrollo de un país no se mide por el crecimiento de sus industrias, sino por la solidez y el bienestar de sus comunidades. Enmochílate 2026 no es solo una entrega de útiles; es una inversión directa en el tejido social y una muestra de que, cuando unimos esfuerzos con las organizaciones locales y las familias, podemos derribar los obstáculos que limitan el futuro de la niñez. Nuestro compromiso es y seguirá siendo estar presentes donde la comunidad más lo necesita”.
— Teddy Martínez, CEO de CIMA.

Impacto social y alianzas estratégicas
De igual forma, el liderazgo de Ana Cristina González, Presidenta de la fundación, y Tania Loya, Directora, ha sido determinante para consolidar alianzas a largo plazo. Finalmente, esta iniciativa no solo resuelve una necesidad inmediata, sino que se posiciona como un actor relevante en la estrategia de responsabilidad social, fortaleciendo el tejido comunitario a través de resultados tangibles y medibles.




